Leche, desmontando el mito


Empezaré este post acercándome a la verdad tradicional y oficial que existe sobre la leche en occidente. Para ello vamos a consultar una campaña de concienciación en el consumo de este producto, dirigido a la población infantil y juvenil en Estados Unidos. Esta campaña fue diseñada por el Instituto nacional de salud infantil y desarrollo humano. National Institute of child Health & Human development (NICHD), organismo dependiente del United States Department of Health and Human Services (HHS), que a su vez depende del gobierno de los Estados Unidos; esta es su página web: http://www.nichd.nih.gov/

Dicha campaña; denominada “Salud con leche”, se implementó en Marzo de 2006. Seguido enlace interesante para poder realizar consulta: http://www.nichd.nih.gov/publications/pubs/upload/Salud_con_Leche.pdf

En ella, se insiste en las dosis de calcio necesario para el desarrollo físico del individuo. Las cifras que da, son unos 1300 mg. de calcio diario; parte del cual, se puede obtener a partir de 3 tazas de leche, lo que nos proporcionaría unos 900 mg. Los beneficios son huesos más fuertes, menos osteoporosis y una mayor prevención de la caries. Imagino que todos estos beneficios están demostrados científicamente. Llama la atención un apartado, en el que plantea la posibilidad de que al niño no le guste la leche; en ese caso debe intentarlo con leche descremada o semi-descremada, ¡¡¡nunca hay que desfallecer!!!!!.

Mas grave es el escenario, en el que plantea la posibilidad de que la leche cause problemas digestivos, (es decir, ellos mismos reconocen que a veces la leche puede “hacer pupa”), bien; en ese caso es debido a un problema al digerir la lactosa, incluso recuerdan los síntomas que sufrirá el individuo en tal situación, dolor abdominal, diarrea, distensión abdominal y gases. La solución que plantean es consumir productos lácteos sin lactosa, o ¡¡¡una mejor!!!; recomiendan recurrir a una “serie de pastillas y gotas que se pueden comprar sin receta médica, que ayudan a digerir la lactosa”. Las multinacionales farmacéuticas en este caso tampoco podían faltar, y además, estas últimas consiguen “fidelizar” público infantil a edades bien tempranas, ¡¡¡jugada de tres puntos!!!!.

Yo me pregunto; si existen individuos que de forma natural rechazan la lactosa, ¿es posible, en ese caso, que este producto; no sea estrictamente necesario, para el ser humano?; si la naturaleza es sabia, según dicen, ¿no habrá alguna poderosa razón; para haber creado individuos, cuyo estomago sea intolerante a la lactosa?

Al menos hacen una pequeña reseña de otros alimentos que contienen grandes cantidades de calcio. Recuerdan que el brócoli, espinacas, sardinas o almendras también existen. Esto les honra.

Es cierto que la leche y sus derivados, están entre los alimentos de mayor consumo del mundo, pero; si analizamos una serie de puntos, tal vez veamos que este alimento tiene aspectos “menos positivos”.

Para empezar el ser humano, es el único mamífero que ingiere leche procedente de otro animal, pasado el periodo de lactancia. Y lo hace a pesar de saber que la leche que produce cada mamífero es específica para su especie e idónea para las necesidades de su cría y no para las de otra. Es más, la madre naturaleza, previó que los mamíferos, obtengan la leche directamente de las mamas, sin contacto con agente externo alguno, ya que se trata de una sustancia que se altera y contamina con facilidad. Los humanos para poder tomarla, hasta hemos tenido que alterar las leyes de la naturaleza para poder mantenerla en condiciones adecuadas de consumo.

La razón fundamental por la que los nutricionistas occidentales, no así los orientales, recomiendan tomar leche y sus derivados es porque la consideran muy nutritiva y especialmente rica en calcio, mineral imprescindible para mantener la salud, sobre todo de los huesos.

Y en ese convencimiento muchas personas beben cantidades importantes, al punto de que algunas, en el caso de millones de norteamericanos, prácticamente la toman en lugar de agua. Sin embargo es precisamente en USA, el mayor consumidor de leche donde mas incidencia de osteoporosis hay entre su población. ¿Alguien puede explicar razonadamente tan singular paradoja?

En estos gráficos se reflejan estadísticas de fractura de cadera, consecuencia de osteoporosis, en diferentes países.

Vemos, como los casos de osteoporosis son muy superiores en EEUU, que en Singapur o Hong Kong, donde el consumo de leche es muy inferior.

O este grafico donde se compara caso de osteoporosis entre población de aborígenes y no aborígenes en Australia. Vemos como en mujeres la relación en % es de 1,11/5,04.

El problema es que la osteoporosis no se produce por falta de calcio en nuestra dieta, sino porque la velocidad con la que el cuerpo la pierde es mayor de la que nosotros le aportamos. Esto sucede, por ejemplo por un exceso de proteína en nuestra dieta, lo que produce una acidificación del organismo, el cual se ve obligado a expulsar calcio de los huesos para conseguir un PH más neutro. La leche es muy proteica, que unido a la gran cantidad de carne, huevos y pescado que ingerimos en la dieta occidental aumenta el riesgo de sufrir osteoporosis. No es lo mismo, ingerir nutrientes que asimilarlos, este concepto se relaciona con la biodisponibilidad; que seria, la parte del nutriente que el cuerpo digiere, absorbe y utiliza en sus funciones fisiológicas. Esta biodisponibilidad puede variar entre el 0% y el 100%, por diversos factores: la concentración y el tipo de nutriente, la interacción con otros nutrientes presentes en la dieta y el estado nutricional de la persona.

Entre los estudios efectuados que confirman este proceso destacan, investigación realizada en la Universidad de Harvard, en más de 78000 mujeres, entre 34 y 59 años, publicado en American Journal of Public Health en 1997; o el Proyecto Cornell-Oxford-China de Nutrición, Salud y Medio Ambiente que se inició en 1983 con un estudio pormenorizado de los hábitos cotidianos de 6.500 habitantes de 65 provincias dispersas de la China rural, y que constituye una de las investigaciones más rigurosas y concluyentes efectuadas en materia de salud; trabajo que demostró -entre otras cosas- que la leche animal desmineraliza a los adultos. Es decir, se comprobó que las mujeres que no tomaban leche de vaca y su único alimento eran el arroz, los vegetales, la soja y sus derivados no padecían osteoporosis. Y que, sin embargo, si dejaban esa dieta e introducían la leche de vaca sus niveles de calcio bajaban y aumentaba la incidencia de esa patología.

Otras investigaciones llevadas a cabo por el doctor John McDougall, médico nutricionista del St. Helena Hospital de Napa (California, Estados Unidos)- sabemos también que la mujeres de la etnia bantú no toman leche pero sí calcio procedente de fuentes vegetales y, sin embargo, a pesar de que tienen una media de 10 hijos y los amamantan durante largos periodos no padecen osteoporosis.

Y otro ejemplo de la relación entre leche y osteoporosis lo constituye el trabajo del doctor William Ellis, ex presidente de la Academia Americana de Osteopatía Aplicada, quien estableció que las personas que toman de 3 a 5 vasos de leche diarios presentan los niveles más bajos de calcio en sangre. A todo esto hay que añadir que la relación calcio/fósforo de la leche de vaca no es adecuada para el ser humano pues su contenido es demasiado elevado en fósforo y por eso su ingesta acidifica el organismo. Con las numerosas implicaciones negativas para la salud que ello implica. Conviene saber también que la leche contiene aproximadamente 59 tipos diferentes de hormonas -pituitarias, esteroideas, adrenales, sexuales, etc.- siendo las más importantes las hormonas del crecimiento cuya acción, unidas a la riqueza proteica de la leche de vaca, hacen posible el rápido crecimiento de los terneros de forma que en breve plazo llegan a doblar su peso. Y es evidente que los humanos no tenemos precisamente esa necesidad. Además niveles elevados de esa hormona, unidos a otros tóxicos, se consideran hoy causa de la aparición de diversas enfermedades degenerativas.

Puede, además estar contaminada por productos químicos, antibióticos, pesticidas, pus procedente de las mastitis -tan frecuentes en las vacas ordeñadas permanentemente-, virus, bacterias, priones… Sin olvidar que hoy se “enriquece” tanto la leche como los productos lácteos con aditivos, vitaminas y minerales sintéticos, semillas, plantas, frutas, proteínas, ácidos grasos… En algunos casos, por cierto, con grasa de animales distintos. Con lo que uno puede estar ingiriendo leche de vaca enriquecida con grasa de cerdo… sin saberlo. ¿Y cuáles son las sustancias tóxicas que con más frecuencia puede uno encontrarse en un vaso de leche de vaca, la más consumida? Pues son éstas:

-Metales y plásticos. El equipo utilizado en la explotación ganadera para obtener, conducir o almacenar la leche puede contaminarla. De hecho se ha llegado a detectar en ella hierro, cobre, plomo, cadmio, zinc, etc., o sus aleaciones. Lo que puede provocar una actividad catalítica nefasta sobre las reacciones de oxidación que se producen en ella.

Con lo que la pregunta que inmediatamente puede derivarse es ¿las autoridades sanitarias, como por ejemplo el Instituto nacional de salud infantil de EEUU, o le ministerio de sanidad en España, no tienen acceso a una información científica, que personas que no somos investigadores podemos acceder a ella fácilmente?.

En estos vídeos se habla de la realidad de la leche, por parte de Lucia Redondo Cuevas medico nutricionista, diplomada por la Universidad de Barcelona

“La otra cara de la leche” Lucía Redondo Cuevas en I Congreso Alimentación Consciente

Entrevista a Mayra Flores Flores, investigadora de la Universidad de Navarra.

Investigaciones sobre la leche. Myra Flores Flores (U. de Navarra) entrevistado por Modesto Montoya

O este vídeo sobre la industria láctea, el Dr. John McDougall expone la realidad de esta industria y de los problemas arriba expuestos. Es medico experto en nutrición, centrado en nutrición vegana.

Dr. John McDougall Médico del mensaje: La Industria Lechera

Desde aquí, también recomendamos este documental, “Got the facts on milk? (The milk documentary)”, donde aparte de esta información revelan la verdad sobre la industria láctea en Estados Unidos. http://www.milkdocumentary.com/

Y para terminar, este vídeo promocionado el no consumo de leche.

¿Por qué la leche es peligroso – Universidad Nacional de Singapur, GE2222

FUENTES:

http://www.redpermacultura.org/videos/117-sensibilizacion/1538-video-la-gran-mentira-sobre-la-leche.html
http://libertadparalahumanidad.wordpress.com/2012/08/24/cientificos-de-la-universidad-de-las-palmas-confirman-toxicos-en-la-leche/
http://en.wikipedia.org/wiki/United_States_Department_of_Health_and_Human_Services
http://en.wikipedia.org/wiki/Eunice_Kennedy_Shriver_National_Institute_of_Child_Health_and_Human_Development
http://www.visionlibros.com/detalles.asp?id_Productos=11433
http://escuela.med.puc.cl/publ/boletin/osteoporosis/epidemiologiaosteoporosis.html


Por Jeromo Fernandez