Propuestas para el futuro


Propuestas para el futuroEn estos últimos cinco meses, hemos podido ver las desviaciones entre lo que debería ser el modelo medico-sanitario-farmacéutico que todo o casi todo el mundo espera, y la cruda realidad. Cualquier persona que haya podido consultar toda esta información, puede hacerse una idea de la magnitud del problema al que nos enfrentamos.

Pero revisando todos los post, los que redactamos este blog, echamos en falta algo. Hemos dedicado todo este tiempo a detectar conflictos, deficiencias, abusos existentes en este sistema, pero en ninguna ocasión hemos tenido la suficiente valentía de aportar soluciones.

Así que manos a la obra.

Antes que nada, deberíamos determinar cuáles son los actores de este problema, que consideramos responsables de los temas aquí tratados. Desde aquí pensamos que el origen de todos los problemas viene de la privatización del sistema de investigación médico-farmacéutico, existente en casi todo el mundo occidental, y que además va en auge.

Pensamos, que los pequeños establecimientos farmacéuticos, (farmacias), están exentos de cualquier responsabilidad en este conflicto. Es más, los consideramos las primeras “víctimas” de este sistema, que los ha reducido a ser simples distribuidores de productos farmacéuticos, con lo que su existencia y necesidad en el futuro, podría estar cuestionada.

La pequeña farmacia, antes de que apareciera la gran industria farmacéutica, tenía capacidad de producir; con medios limitados por supuesto, pero con una honestidad tanto en su trabajo como en el servicio al cliente, que la gran industria no ha demostrado “ni de lejos”, en estos aproximadamente cincuenta años.

El sistema médico-sanitario sería la segunda “víctima” de esta dictadura. Una industria farmacéutica que se encarga tanto de financiar la investigación como de regular, e indirectamente de diseñar todos los protocolos médicos existentes en la actualidad lleva al sector médico, a ser gestores de tratamientos que en ningún momento pueden revisar o rediseñar. Aparte de la dudosa ética que supone tener que desarrollar protocolos y tratamientos causantes de efectos secundarios terriblemente peligrosos, mortales en algunos casos, para los pacientes.

Otra consecuencia para este sector, que además creemos que ya ha empezado a desarrollarse, es el encarecimiento creciente de los tratamientos existentes, consecuencia de la búsqueda eterna de las multinacionales farmacéuticas, tanto de patentes como de enfermedades tratadas a través de estas patentes. Lo cual lleva a generar una estructura sanitaria, económicamente insostenible para las arcas públicas. Una solución propuesta por las administraciones públicas: PRIVATIZACION DEL SISTEMA SANITARIO, y las reacciones de los profesionales de la salud las empezamos a ver; estos últimos días, en las calles.

Y finalmente los pacientes, las victimas más importantes. Sufren por un lado, la ocultación de medidas de prevención a nivel nutricional, psíquico, físico, perfectamente conocidas pero, con una difusión cero, en el ámbito sanitario, educativo, medios de comunicación…

Y por otro, la esclavitud de no poder elegir tratamientos, que podrían aplicarse dentro de cualquier programa de ensayos clínicos, pero que la regulación aplicada indirectamente por la gran industria farmacéutica, impide.

De modo que en este blog creemos la necesidad de implementar como medidas, perfectamente aplicables, en un país como España:

– Nacionalización de todas las líneas de investigación biomédica y farmacéutica existentes en este país. De manera que el 100% de todas ellas tengan financiación exclusivamente pública.

– Se prohíba la investigación privada en este sector. Y en todo caso, cualquier iniciativa privada tendría una consideración complementaria dentro del ámbito sanitario.

– Comercialización de medicamentos a precio de coste, con lo que a largo plazo se podría conseguir amortizar las inversiones públicas realizadas, sin la creación de intereses especulativos de intermediarios.
– Obviamente, nacionalización de los procesos de producción y distribución de medicamentos.

– Prohibición de cualquier tipo de patente farmacéutica o biomédica. Entendemos que en este sector, cualquier innovación o descubrimiento debería ser considerado patrimonio de la humanidad inmediatamente. Y por lo tanto el acceso a su uso y conocimiento debe ser considerado universal.

– Creación de comisiones y sistemas de control, descentralizados a nivel nacional y promoviendo siempre la estructura horizontal, de este modo consideramos que se podrían alcanzar la mayor eficacia en el proceso de supervisión de este sistema.

– Posibilidad de producción y comercialización de medicamentos que hoy en día consideramos genéricos, por parte de pequeños establecimientos farmacéuticos. Creemos que este tipo de establecimientos poseen los suficientes medios técnicos y conocimientos para poder desarrollar esta actividad con las suficientes garantías para el consumidor.

– Consideración de la enfermedad y de la fisiología humana como un proceso físico y psíquico, por lo tanto la investigación biomedica y farmacéutica debería marcarse como área de acción no solo protocolos con una base química o física, sino también psicológica.

– Ampliación del ámbito de estudio por parte de las instituciones universitarias de los límites de la fisiología humana. De modo que no se entienda la medicina únicamente como un proceso a tratar con medios químicos, sino también psicológicos, siguiendo el apartado anterior. En este punto sería necesario instaurar unidades de investigación y estudio en prevención, considerando como una de las principales causas de la enfermedad, el entorno social, hábitos nutricionales, tóxicos…

Creemos que la oferta farmacéutica actualmente existente, sobredimensionada, se puede ofrecer al paciente por una pequeña parte del gasto farmacéutico que actualmente se realiza, con lo que este sistema propuesto sería perfectamente viable para la administración pública.

Un dato significativo de este problema, que hipotéticamente podría surgir; lo podemos ver consultando el gasto militar en España. Descargar documento PDF aquí: > “El gasto militar en España 2012”.  Una posibilidad para reducir la crisis por Pere Ortega, Centro Delàs de Estudios por la Paz (Justícia i Pau)

En este artículo se puede comprobar entre otras cosas, como el gasto militar se reduce tan solo un 11%, mientras que el gasto sanitario se reduce un 13%. Solo viendo los importes totales de gasto en defensa se puede comprobar si el sistema que proponemos es viable o no.

Desde aquí, reclamamos una “Ciencia médica, gestionada por científicos no por mercaderes”.

Creemos que ya es hora de que la sociedad reivindique un derecho fundamental y constitucional, como es la salud; por el bien presente y futuro, y sobre todo por el establecimiento de un derecho todavía más importante, como es la libertad del individuo.

Jeromo Fernandez/Juan Bernardo montejb

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